20 may. 2013

Nostalgias


Nostalgias 2012

Dispuso la banca en la puerta, tal como lo venía haciendo desde que tenía uso de razón; primero acompañando a su abuela, luego a su madre, a sus hijos y hoy sola, a recordar “Reloj, detén tu camino” tarareo.
Miro la calle de arriba abajo y extraño el olor a madera, a tierra húmeda.
Entrecerró los ojos y trato de escapar de la bulla, de su invisibilidad.  Entonces, sintió que su cuerpo sin dolores se recomponía. Sacudió sus memorias dolorosas y contorneándose al ritmo de sus tacones, por la vereda de madera, camino hacia la calle de sus recuerdos.


Carla a nivel 0


Cada vez que el alma se le aprieta y que el ruido, el smog y el tráfico sobrepasan su armonía, o cuando piensa que las ciudades sin mar son como un chumbeque sin miel, vuelve a bajar los cerros.
Vuelve a caminar descalza por la playa, hundiendo los pies en la arena mojada, mirando como desaparecen lentamente sus huellas, imaginando las estrellas alborotando a la luna, la música de las gaviotas, las olas, el aroma salino.
Es aquí cuando siente que el nivel 0, es el punto de partida hacia la perfección.


Al Mando de su Bandada (El Buko)


Podría haber sido periodista, escritor o profesor. Prefirió volar o ser libre y dibujar sobre las magnificas olas; corcheas, fusas y semifusas, encantando con su tabla mágica a los niños boquiabiertos de la explanada.
Sus cabecitas  sobresalen en esta partitura marina y con música a través de las olas, los lleva a volar más alto que los sueños.
Sonriendo alarga sus manos de pez, casi con membranas, y les invita a decorar el perfecto pentagrama marino.
El Buko es el instructor al mando de su bandada.