16 mar. 2012

Madres e Hijos

Para cada una de ustedes 



De mas esta decir que madres somos los 365 días del año y 24 horas al día, y con la plena certeza que si hubiesen mas días y mas horas, seguramente seguiríamos aperrando como siempre.

madre es aquella, que haya parido o no, tiene a su cargo uno o mas retoños, a los cuales se les quiere, aconseja, acuna, observa, sostiene, apoya, etc.


 
Hijos, salidos del vientre desgarrado,

que a cada pulso del tic tac del corazón,
se nos van incrustando en el alma,
en la piel, en los sentidos..


Hijos, aquellos que con su mirada detienen el mundo
y cada madre navega perdida entre sus olores.


Hijos que desprenden en cada risa o en cada llanto
la llave mágica de los sueños derramando poesía.


Hijos, que nos arrastran con sus lúdicos juegos
al mundo imaginario de nuestra infancia.


Hijos que nos dan tantas penas como alegrías,
tantos caballos blancos como negros
tantos días como noches.


Y nosotras, las madres
titilamos entre sueños y fantasías
con el futuro de los hijos
cerrando los ojos solo cuando están seguros.


Hijos y madres; madres e hijos
Ovillados, encadenados, fusionados
como el cielo y la tierra
germinando existencia y vida
en una cadena sin fin.













Cecilia Delfina

Cecilia Delfina mueve alegre sus aletas.
Usa collar de algas y aros de perla,
Adornos de coral en el pelo
Y por anillos enlaza hiedras.


Cabalga en caballitos marinos,
Baila al compás de las olas
Y ríe, ríe al son de las orcas.


Cecilia Delfina busca caballero
que sane su corazón de tanta decepción,
Larga fila hacen peces y tritones,
Fornidos escualos y escuálidos salmones,
Atractivos tomoyos y oscuros bacalaos.
De todas partes llegan los príncipes anhelados.


Pepito Escualo, modelo de pasarela
La corteja con cierta paciencia,
El Baunco fornido muestra su destreza
Llevándola en andas cual una princesa.


Delfina Cecilia suspira y se regocija
Tantos enamorados en busca de su corazón
Y ella solo espera a su amado Tritón.












Al Pato Riveros de todos los Iquiqueños

A donde te fuiste Pato Riveros?,
A encantar a los ángeles con tus maravillosos relatos
A mostrar tu tartamudez desvergonzada
Tu maravilloso ingenio
Tu humor irónico
Tú buena conversa
Tu apetito insaciable por enseñar el hábito de la lectura,
Tu disposición abierta a todos los amigos
A enamorar a todas las damiselas en desgracia
A disfrutar de la buena mesa y un buen vino
A escuchar atento un cuento cotidiano
para luego transformarlo en algo único y maravilloso.


A donde hayas ido Pato Riveros, se que no pasaras desapercibido
Y seguirás encantando en tu legado de cuentos a todos los niños
y no tan niños que seguimos ávidos cada uno de tus escritos.






Descansa en Paz amigo escritor, amigo de conversa, amigo de aventuras y de lectura.










Iquique 07 de julio de 2005







6 mar. 2012

Tenemos Hambre

                                              Tenemos Hambre


                           (Patricia Carvajal, Red de Mujeres Iquique)


Un día, podría ser cualquiera, pero es un 8 de marzo, que nos sentamos y reflexionamos sobre nuestro empoderamiento en la sociedad, miramos hacia atrás y sonreímos.



Los pasos agigantados que hemos avanzados, parecieran ser pisadas minúsculas cuando miramos el largo camino que nos queda por conquistar.



Entonces siento mi estomago vacío, tengo hambre. Si me dan un pan y tengo la barriga vacía, seguramente ese pan me sabrá como el más exquisito de los manjares.


Pero ese pan no saciara el hambre que tengo acumulado desde que me arrastraban afuera de la caverna, desde que me apedreaban en la plaza del pueblo, desde que me negaron el derecho a voto, desde que lucraron con mi cuerpo, desde que me obligaron a cubrir mi rostro, desde que violaron mis ideas, desde cerraron el candado y se llevaron la llave, desde que impidieron cumplir con mi misión celestial, desde que me acallaron a golpes, desde que se llevaron la ilusión, desde antes de saber que era libre y poderosa.


Hambre, tenemos hambre las mujeres del mundo, porque unas migajas no sirven, no llenan el vacío acumulado por decalustros, incitándonos a mirarnos en el espejo vacío de la ignorancia.


Es nuestro tiempo para saciarnos, aprender y movilizarnos. Esa es nuestra tarea y debemos ser aplicadas para que mañana, altivas y dignas, empoderadas y plenas, seamos capaces de construir el futuro de un país digno y justo para nuestros hijos e hijas y los que vienen a partir de esta nueva concepción de sociedad.


Hoy, rendimos tributo a las mujeres del mundo; a las cautivas, las olvidadas, las sin nombres, las sin voz, las que cargan con sus banderas de lucha, las desposeídas, las innovadoras, las trabajadoras, las cesantes, las artistas, las dirigentas y a nosotras, las incansables luchadoras de un mañana mejor.






Iquique, marzo del 2012